Reseña:
La investigación educativa, un horizonte abierto

Por: Eduardo Arias Castañeda

Currículo: doctor en Filosofía de la Educación por el ITESO. Profesor e investigador del Departamento de Educación y Valores del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Sus líneas de investigación son valores y vida cotidiana.

Libro: La investigación educativa, un horizonte abierto, de María Isabel Royo Sorrosal, Alma Yolanda Castillo Rojas y Laura Helena Porra Hernández (Coords.), Puebla, Universidad Iberoamericana, 2010. ISBN: 978-607-7901-04-4.

Este libro nos presenta un conjunto de trabajos de investigación de varias instituciones del estado de Puebla iniciados en 2003 como resultado de coloquios interinstitucionales. En ellos participaron la Universidad de las Américas de Puebla, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, la Universidad Pedagógica Nacional, Contracorriente, AC y la Universidad Iberoamericana de Puebla, instituciones que hicieronposible su publicación en 2010.

Estos trabajos, de diferentes tamaños, enfoques, metodologías y niveles de profundidad en los temas abordados,en conjunto van dejando de manifiesto que la investigación educativa a la que hacen referencia no sólo es de carácter cualitativo, sino que también está ligada a una visión humanista; por ello, incluyen el pensamiento y la experiencia de varios investigadores.

El libro está dividido en cuatro partes: la primera incluye reflexiones en torno a la investigación y el método de las ciencias humanas, en las quesobresale el pensamiento de OctaviFullat. La segunda presenta seis informes de investigación de las instituciones participantes. La tercera ofrece un testimonio y una entrevista a la doctora Díaz Barriga. La cuarta comparte un conjunto de reseñas de tesis.

El conjunto de trabajos expuestos nos lleva a reconocer que la investigación educativa, por sí misma, es un horizonte abierto y, por tanto, sumamente amplio, complejo, inacabado y difícil de abarcar porque está ligado a factores humanos, históricos y culturales en constante dinamismo.Todo estohace pensar que hay una necesidad recurrente en este libro: no basta con que cada investigador haga lo suyo, es convenientecrear sinergias y redes que permitan dialogar para lograr respuestas al creciente problema de la educación en México en lo general, y en Puebla en lo particular; o bien, desde el estado de Puebla en lo particular para todo México en lo general.

Esta obra revela que el horizonte de la investigación educativa es necesariamente un horizonte de diálogo a partir de los productos que se ofrecen y, en consecuencia, la tarea del investigador no puede concluir con su reporte de investigación, sino que ha de conducirlo primero a la comunicación y luego al diálogo.

El libro permite tomar al lector, de acuerdo con suinterés y gusto, el trabajo o tema sin necesidad de seguir un orden. La introducción nos ubicaen el “porqué” y el “para qué”. Nos revela, poco a poco, que el esfuerzo de remar contracorriente para hacer posible la publicación de estos trabajos no sólo se restringe a la elaboración de un texto para su difusión, sino también a la responsabilidad y, al mismo tiempo,derecho que todo investigador, y en especial los jóvenes investigadores, tiene de ser escuchado al menos por sus pares. Esto, como posibilidad concreta de seguir estableciendo,mediante relaciones interdisciplinares e interinstitucionales, mundos educativos mejores.

El horizonte de la investigación se perfila en este conjunto de trabajos como un “horizonte de diálogo”, fruto de largas revisiones académicas y,en forma de libro,como material abierto de discusión y análisis para nuevos lectores. El recorrido de esta obranos conduce a interrogarnos: ¿de qué preguntas se ocupa este libro? Estas preguntas, no explícitas, se pueden inferir de cada uno de los seis trabajos presentados en la segunda parte:

• ¿Son los maestros el factor decisivo de la calidad de la educación? (normales de Puebla).

•¿Cuál es el origen y la trayectoria de la investigación educativa en América Latina y cuál ha sido su efecto en la UPN (Unidad 211 de Puebla).

•¿Cuál es la cultura política de los estudiantes de diseño –gráfico y textil– de la Universidad Iberoamericana en Puebla?

•¿Cómo educar a los niñas, niños y adolescentes que migran de la mixteca poblana a Nueva York? (700000 poblanos en la gran manzana, el Transfer, el aprendizaje del inglés, el “Puebla York”).

•¿Cómo las preguntas/respuestas que se formulan en el aula pueden generar aprendizajes significativos y cómo el género puede influir en este tipo de interacciones?

•¿Cuál es la visión sistémica y educativa de los telecentros en dos estudios de caso? (centros surgidos en los años noventa de acceso público a la tecnología –el Sistema para la Información y la Comunicación (Sicom), 1996, en el estado de Puebla y las plazas comunitarias del INEA con medios impresos, audiovisuales y electrónicos, 2001–.)

Todas estas preguntas con un enfoque marcadamente cualitativo se orientan a encontrar respuestas cargadas de significados. Es también un buen material para seguir dialogando en especial con estudiantes que cursan materias de investigación y propiciar el diálogo presencial con los autores de estas investigaciones, ya que la mayoría de ellos son accesibles y están cercanos.

Finalmente, el horizonte de diálogo que aquí se presenta es interdisciplinar, interinstitucional yfundamentalmente incluyente de las jóvenes generaciones; además,las propuestas planteadas ante los problemas de la realidad educativa de nuestro país son cada vez más apremiantes.