La intervención-investigación
en el terreno socioeducativo

En este número de Sinéctica, hemos considerado artículos que parten de una experiencia de intervención socioeducativa y que, desde ahí, hacen una reflexión sobre el alcance de sus hallazgos y su relación con la investigación; o bien, trabajos que, en tono de reflexividad, aluden a los diversos elementos que constituyen este campo de la educación.

No podemos hablar de intervención socioeducativa sin aludir a ella en su papel como factor de cambio social, pues conduce a la toma de conciencia crítica de los fenómenos sociales y de la relación del actor, sea educando o educador, con su entorno.

Por lo regular, en los medios universitarios se escinde la investigación de la intervención: en el mejor de los casos se habla de investigación aplicada o de investigación-acción, que acepta la implicación del investigador, pero siempre poniendo el acento fundamentalmente en la investigación, o bien, en la intervención sin producir conocimiento. Una de las funciones sustantivas de la universidad es la referente a la intervención social, que le implica un posicionamiento como actor social frente a la realidad de injusticia e inequidad que priva en la mayoría de los países latinoamericanos.

Para nosotros, la intervención-investigación significa una posición de implicación; en general, los científicos sociales que optan por una metodología de investigación-intervención se interesan en los problemas sociales y desde ahí pueden proyectar formas de acción grupales o individuales, lo cual hace posible la construcción de conocimiento pertinente para las poblaciones afectadas.

Pensamos que es posible hacer investigación ligada a la intervención, ya que la observación minuciosa y rigurosa de los fenómenos socioeducativos en escenarios naturales permite identificar los procesos psicológicos y sociológicos que les subyacen.Es importante señalar que la dimensión de la intervención obliga a dar prioridad a los aspectos éticos y puede, finalmente, modificar los objetivos de la investigación, aunque esto no resulta un obstáculo mayor en el caso de equipos que se dedican durante largo tiempo a trabajar el mismo fenómeno.

Compartimos plenamente la necesidad de crear formas de investigación e intervención con la participación de los actores. Pensamos que es la única manera de democratizar la producción de conocimiento que contribuye a mejorar las condiciones de vida de los diferentes sectores sociales. Estamos convencidos de que es una forma para que estos grupos reciban mayor reconocimiento y se apropien de sus derechos a fin de abonar a la solución de sus problemas. En particular, el trabajo en la educación desde las diferentes perspectivas puede favorecer a la equidad en la sociedad actual y reducir la distancia entre el saber profano y el científico.

Noemí Gómez y Elvia Taracena

Coordinadoras del número