Editorial

El futuro no es lo que solía ser. Esta frase, atribuida a muchos personajes de la vida pública, se aplica correctamente al panorama de la producción de conocimiento sobre educación. Los paradigmas se ven cuestionados; los métodos son interpelados; y las vías usuales para generar y difundir nuestras certezas se encuentran con realidades y vías alternas.

Docentes, investigadores, funcionarios, alumnos, padres de familia y comunidad en general hemos comenzado a modificar nuestra forma de concebir el fenómeno educativo y lo abordamos desde perspectivas cada vez más complejas. La velocidad con que cambia la esfera social y las condiciones de vida de las comunidades en México, ha puesto una marca importante al trabajo educativo. Esto se refleja en la necesidad de integrar más elementos a los proyectos de investigación e intervención para dar cuenta, de una manera más comprehensiva, de cómo se desarrolla esta actividad fundamental de las sociedades.

El año 2011 se nos presenta con más elementos de duda que de certeza; nos obliga a ser más ambiciosos en el enfoque y calado de nuestras intervenciones o investigaciones educativas y más veloces en la sistematización y difusión de los hallazgos. El reto está presente; dependerá de nosotros hacerlo nuestro y actuar en consecuencia o ignorarlo y, con ello, dejar pasar la oportunidad de incidir en el bienestar de las comunidades educativas.

Con esto, estimado lector, va la invitación a sumarse al grupo de académicos que, interesados en analizar la realidad educativa nacional e incidir positivamente en ella, plasmaremos en Sinéctica nuestras ideas, propuestas, certezas, dudas y tribulaciones. Háganlas suyas y ayúdenos a convertir el 2011 en un año no sólo de cambio vertiginoso, sino de reflexión informada y propuesta de mejora.

Feliz 2011