Reseña: Habitar el lugar imaginado.
Formas de construir la ciudad desde un proyecto
educativo político

Por: María del Rocío Enríquez Rosas

Currículo: doctora en Ciencias Sociales. Profesora-investigadora del Departamento de Estudios Socioculturales del ITESO. Sus líneas de investigación versan sobre envejecimiento en México, género, familias y procesos de transformación, redes sociales y procesos de inclusión, y subjetividades, emociones y exclusión social

Libro: Habitar el lugar imaginado. Formas de construir la ciudad desde un proyecto educativo, Elba Noemí Gómez Gómez, Guadalajara, ITESO, 2011. ISBN: 978-607-7808-51-0

Las discusiones que la autora formula en esta obra resultan pertinentes en la agenda de investigación social contemporánea; la construcción de espacios urbanos habitables es el foco de la indagación que guía este estudio. Para ello, un ejercicio reflexivo del investigador en relación con su objeto de estudio se advierte en toda la obra (Taracena, 2002) y, en especial, en su resolución metodológica, así como en el análisis detenido de los hallazgos en clave inter- y transdisciplinaria.

Ejercicio este último que, considero, requiere ser leído en términos de proceso y no en función de un punto de llegada; su riqueza está en la facultad de construir objetos de estudio que logren vincular aquello que desde posturas positivistas ha sido negado y que los problemas sociales contemporáneos demandan para ser abordado, aún más cuando se trata de procesos participativos y generadores de posibilidades de intervención y potenciación de los recursos, los vínculos y procesos sociales desde el campo de la educación y la política para la construcción de ciudadanía, de formas factibles de convivencia social desde la inclusión, el desarrollo social y el respeto de los derechos humanos.

La autora traza esta línea de búsqueda y las consecuentes elaboraciones a partir de un ejercicio reflexivo en su capítulo introductorio, en el cual nos comparte su inquietud por revisar, reconocer, indagar, explorar y, desde todo ello, problematizar los quiebres, las rupturas, los desplazamientos, las resistencias y las transformaciones en aquellos que dos décadas antes habían participado, junto con ella, en un proyecto educativo-político en una colonia popular de la zona metropolitana de Guadalajara.

La pregunta rectora de esta obra está centrada en ¿cómo se articulan la socialidad y la reflexividad en la imaginación y la memoria en las personas que participaron en un proyecto educativo político veinte años después? Cito a la autora: “Se recuperaron y se analizaron las narrativas de un grupo de actores sociales que formaron parte de una experiencia educativa, organizativa y política, con énfasis en la historicidad de representaciones” (2011, p. 8).

Las aportaciones centrales de esta obra tienen que ver con enmarcar un objeto de estudio en términos teórico-metodológicos, y cuyas categorías centrales son la socialidad, la reflexividad, la imaginación y la memoria; esto, para dar cuenta de las transformaciones posibles en la construcción de ciudadanía y tomando como referente empírico un proyecto educativo-político en una zona en particular del centro conurbado de Guadalajara.

Desde este andamiaje teórico-conceptual, la autora aporta críticamente a los debates relacionados con la individualización de la pobreza, el aislamiento del sujeto, la fragmentación del tejido social urbano y pone en el centro el retorno del sujeto social, vinculado, asociado, organizado, participante y también reflexivo, con vaivenes a lo largo de su historia individual y también colectiva, construida durante años y que permite conocer las formas diversas de resistencia y búsqueda que, a través de distintos derroteros, los sujetos han transitado y que dan cuenta de su ser político.

En el ejercicio del poder, tanto en el ámbito de las relaciones íntimas como en los distintos mundos de vida, por medio de la memoria, del recuerdo, siempre inacabado, siempre en construcción, ellos, los participaciones en un proyecto educativo-político, dibujan, desdibujan y, al final, construyen en lenguajes múltiples las formas alternativas de construcción de ciudadanía, y recuperan centralmente la dimensión de lo político.

Una aportación importante tiene que ver con las formas específicas de articulación de los constructos centrales plasmados en esta obra, y que son lo político, como registro de prácticas simbólicas (Zemelman, 1997; Lechner, 2002; y Appadurai, 2001), y la socialidad, desde la perspectiva de Maffesolli (1990), como categoría mediadora. Por medio de estos referentes teóricos, la autora busca dar cuenta de los horizontes posibles de transformación social y el protagonismo de los lazos sociales en este sentido.

Esta posibilidad de mirar analíticamente al sujeto desde su subjetividad e intersubjetividad concuerda con aproximaciones que devienen del campo de las redes sociales, con estudios iniciales de corte etnográfico, desde la antropología social, o bien, estudios con perspectivas estructuralistas más o menos restringidas acerca de la posibilidad de dar cuenta de los procesos sociales de transformación y las nuevas investigaciones que abordan la complejidad de la vida en red en las sociedades contemporáneas y que pueden aportar a las aproximaciones realizadas, pensando en términos de la línea de investigación que la autora ha venido desarrollando.

En este sentido, me parecen sugerentes lecturas como la de Molina (2004) sobre análisis de redes en Iberoamérica, una agenda de investigación, o bien, la producción de VIllasante (2006), concerniente a las redes, los vínculos sociales y las acciones, así como la contribución de Caballero (2005) tocante a la necesidad de hibridaciones disciplinarias para el acercamiento a nociones referentes al campo de los vínculos sociales, de las posibilidades de vida en red, y del papel que juegan las plataformas virtuales en la configuración y reconfiguración de las formas de socialidad posibles, emergentes, deseables, viables…

Otra aportación es la forma de articulación de nociones tales como reflexividad, agencia e imaginación. La reflexividad está asociada con el entendimiento de la agencia humana; se trata de un conocimiento reflexivo en el cual los seres humanos son agentes activos. La autora centra su análisis en el sujeto sociohistóricamente situado; ello le permite contextualizar los procesos e ir más allá de las claves de lectura que individualizan las posibilidades de acción y construcción de mundos posibles.

Lo referente a la subjetividad y la intersubjetividad, así como la relación de éstas con el recuerdo, la memoria y la imaginación, son trabajadas por la autora a lo largo de varios capítulos y con dispositivos-detonadores de sentido y activadores del recuerdo construido. Se destaca en todo ello las posibilidades de intercambio y la construcción de un nosotros y también de alteridades factibles desde el plano de la diversidad presente.

Autores como Arfuch (2006) problematizan sobre las realidades múltiples en torno a las subjetividades y nos invitan a reflexionar, junto con la autora de esta obra, sobre el carácter no lineal de las aproximaciones biográficas, los caminos que se bifurcan y quizá se reencuentran en la corriente del flujo de la vida y que, en el caso de esta obra, resulta sumamente interesante, pues en el centro de la discusión está la memoria, como resguardo del registro colectivo, entretejido por los planos subjetivos e intersubjetivos, y como una reconstrucción de los tiempos vividos, una resignificación del recuerdo imaginado que nos lleva también a recuperar la noción de vivencias.

Estas reflexiones abonan a la discusión acerca de la memoria colectiva y las formas de institucionalización, así como los papeles no lineales, en casos antagónicos, en que los sujetos sociales participaron en este proyecto educativo-político y que les llevó al trastocamiento de sus vidas íntimas y sociales y a la construcción de procesos de empoderamiento que los vinculan consigo mismos, con el otro y con un proyecto más habitable, plausible y posible de ciudad.

La autora avanza de manera reflexiva en sus recorridos y tránsitos disciplinarios y busca penetrar en los resquicios entre y más allá de las disciplinas para poner en marcha un ejercicio interdisciplinario que requirió un andamiaje teórico-conceptual denso y que llevo a una resolución metodológica sumamente creativa; en ésta, la utilización, como dispositivo, de fotografías evocadoras de construcción de recuerdos fue sólo una de las rutas de indagación a través de un proceso participativo interesante y constructor de reflexividades múltiples.

Esta obra busca destacar la coexistencia del conflicto y las relaciones de solidaridad y ayuda mutua desde los inicios de la organización. En este sentido, los lazos y las redes sociales en su complejidad llevan al registro de las tensiones cotidianas aun cuando exista el cobijo y el resguardo del sentido de pertenencia comunitaria. El ejercicio de historización del movimiento es un acierto que advierte sobre las coordenadas sociotemporales en que éste se desarrolló y es también un desafío en cuanto a la noción misma de “tiempo” en una realidad múltiple en movimiento constante que lleva con acierto a la autora a nuevas investigaciones que incorporen estas y nuevas categorías analíticas para enmarcar un problema de investigación central en la agenda social contemporánea y en especial de nuestra sociedad en sus distintas escalas y posibilidades de lectura e interpretación social.

Finalmente, esta obra nos invita a reflexionar sobre la centralidad de los procesos de asociación y participativos para la ruptura del círculo de la pobreza, así como las formas en que se vinculan aspectos estructurales y subjetivos anclados en el transcurrir de la vida cotidiana. Además, nos trae un horizonte de esperanza en un espacio urbano habitado por sujetos en relación y con capacidad de agencia y de posicionamiento colectivo.

Referencias citadas

Appadurai, A. (2001). La modernidad desbordada. Dimensiones culturales de la globalización. Trilce: Buenos Aires.

 Arfuch (2006). Las subjetividades en la era de la imagen: de la responsabilidad de la mirada. En Dussel, I. y Gutierres, D. (comps.). Educar la mirada. Políticas y pedagogías de la Imagen. Buenos Aires: Manantial/ FLACSO/ OSDE.

Caballero (2005, diciembre). Pluralidad teórica, metodológica y técnica en el abordaje de las redes sociales: hacia la “hibridación” disciplinaria. Redes, Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, 9.

Lechner, N. (2002). Las sombras del mañana. La dimensión subjetiva de la política. Santiago de Chile: Lom.

Maffesoli, M. (1990). El tiempo de las tribus. El declive del individualismo en las sociedades de masas. Barcelona: Icaria.

Molina, J., Teves, L. y Maya, J. (2004). El análisis de redes en Iberoamérica: una agenda de investigación. Redes, 6 (1). Recuperado de http://revista-redes.rediris.es 

Taracena, E. (2002). La construcción del relato de implicación en las trayectorias profesionales. Perfiles Latinoamericanos, 21.

Villasante, T. (2006). Desbordes creativos. Estilos y estrategias para la transformación social. Madrid: La Catarata.

Zemelman, H. (1997). Sujetos y subjetividad en la construcción metodológica en subjetividad: umbrales del pensamiento social. León, E. y Zemelman, H. (Coords.). Editorial Anthropos.