ENTREVISTA_MARTIN_CARNOY

Entrevista a Martín Carnoy1

¿Hacia dónde considera usted que debería caminar la educación de México y América Latina en los próximos años?

La clave está en tener buenos maestros, pero ¿cómo podemos lograr esto? En México, está ligado a la clase social y a las condiciones que enfrentan los niños que viven en pobreza extrema. El programa Oportunidades de la Secretaría de Desarrollo Social quizás está ayudando, pero ¿qué tan político es este tema? Las madres de estos niños son muy jóvenes; la asistencia de los niños a la escuela también está condicionada por los factores económicos de los padres. ¿En qué medida la pobreza va a afectar el desempeño en la escuela? Tendríamos que pensar, de igual modo, en términos de nutrición.

Otro punto importante es la educación preescolar, que por mucho tiempo ha permanecido sin las condiciones necesarias ni mucha estimulación para el desarrollo académico en el desempeño tardío.

Cómo mejorar la formación de los maestros en las universidades. En México, los maestros de primaria estudian en escuelas normalistas; entonces es necesario reforzar la formación en esas escuelas, pero esto no ha sido posible y no están preparados. Así pues, hay que pensar en su formación, en la capacitación para mejorar. El gobierno los evalúa mediante pruebas y con base en los resultados deciden si se capacita al docente dentro de un año o de inmediato. Hay que evaluar este sistema de evaluación, aumentar las expectativas de los propios maestros, que en realidad se concentren en enseñar bien, e invertir en centros preescolares.

Tampoco hay que perder de vista la influencia del mercado de trabajo y cómo perjudica el desempeño en el aprendizaje de niños que tienen que estar cambiando de residencia. Es un asunto difícil de abordar, pero podríamos pensar que si hay un currículo nacional, podrían incorporarse a una escuela con este mismo.

¿Quién está preparado? Es un método muy complicado si no se invierte en los maestros. Con la incorporación de computadoras y el acceso a internet en las aulas, en el campus, surgen nuevos problemas de enseñanza. Hay que añadir la capacitación para los docentes y eso es aún más complicado si hablamos de personas que nunca han utilizado herramientas como éstas (computadoras, redes, internet). Se tiene una idea falsa de que con ellas los niños crean su autoenseñanza. Usan internet para comunicarse con sus amigos; por ejemplo, en Chile hay poca evidencia de que haya habido una mejora con la implementación de las nuevas tecnologías en clase. Entonces, vemos que es más complicado que los medios tradicionales: un libro es mucho más barato y, en ocasiones, más accesible.

Si se toman en serio los puntos que he mencionado (tener buenos maestros, capacitados; atender a la población en edad preescolar y en pobreza extrema; y evaluar el sistema que, a su vez, evalúa a la planta docente), podríamos tener mejores condiciones para la educación.


1 Es ingeniero en Electrónica por el Instituto de Tecnología de California, con maestría y doctorado en Economía por la Universidad de Chicago. Actualmente, es profesor e investigador en el Programa de Educación Internacional y Comparativa en la Universidad de Stanford. Sus áreas de especialidad son: economía de la educación, economía de recursos humanos, economía política, desarrollo económico, análisis de costo beneficio y macroeconomía comparativa. El doctor Carnoy es pionero en usar y afinar funciones de producción en la evaluación de los efectos académicos de insumos en la educación, como la formación y experiencia de maestros, y el uso de la televisión educativa y de los libros de texto. Pertenece, entre otros organismos, a la American Educational Research Association.

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.


Copyright (c) 2015 Sinéctica, revista electrónica de educación

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.